sábado, 5 de abril de 2014

Los miedos (una vieja entrada de este blog ahora más actual que nunca)



Easy Rider (Buscando mi destinto) es una película dirigida por el recientemente fallecido Denis Hopper. Fue estrenada en 1969 e interpretada por el propio Hopper, Peter Fonda y Jack Nicholson. En su momento la película fue un símbolo de la búsqueda de libertad y del desafío a lo instituido. Concebida como road movie, en donde los caminos y las motos de los protagonistas principales (Hopper y Fonda) sirven de conexión con parte de la sociedad estadounidense, la película tiene momentos destacables. Una de los tramos más interesantes del film transcurre cuando los motociclistas (Hopper como Billy y Fonda como Wyatt) son acompañados hacia Nueva Orleans por un joven y bizarro abogado interpretado por Jack Nicholson (George Hanson). En ese viaje, se internan por el Sur profundo de EEUU, atraviesan puebluchos y lugares llenos de miseria, hasta que deciden parar en un pueblo para comer algo. Ingresan a una suerte de bar a la vera de la ruta en donde en los diálogos y miradas de unos pocos personajes locales está magníficamente concentrado todo el odio, prejuicios, racismo y xenofobia en estado químicamente puro y que hoy se aloja, en diferentes dosis en el pensamiento de derecha. Esa mirada violenta no es sólo de los parroquianos sino de la propia autoridad representada por un policía que se encuentra en el interior del bar. El ambiente es denso y poco amable, por lo que los viajeros deciden irse sin almorzar. Sin embargo, durante la noche y mientras duermen a la intemperie, son atacados salvajemente. Producto de los golpes, Hanson muere. No vemos a los atacantes porque están amparados por la oscuridad, pero no dudamos que son lo mismos personajes que estaban en el bar.
Lo que creo que no tiene desperdicio es el dialogo que. antes de dormir, se da entre Hanson y Billy. En ese diálogo está la masacre de Tucson, la cárcel de Guantánamo, la doctrina de la seguridad nacional, etc., pero también están nuestros propios odios y prejuicios. Odios argentinos, diría. El diálogo retrata esa mirada emocionalmente miope de clase media que compra todo el paquete del miedo a partir de políticas de control social ejercidas por el poder real.
Escena, George Hansen (Nicholson) y Billy (Hopper) echados ante una fogata, tienen el siguiente diálogo, mientras Wyatt (Fonda) escucha desde un lugar más apartado:
GH- ¿Saben? Este país solía ser maravilloso. No puedo entender que le ha ocurrido.
Billy- Todo el mundo se volvió cobarde. Eso es lo que sucedió. Ni siquiera podemos entrar a un hotel de segunda. ¡Un hotel de segunda! ¿Entiendes? Piensan que vamos a cortarles la garganta. Tienen miedo
GH -No tienen miedo de ti. Los asustas lo que representas para ellos.
Billy -Lo único que representamos, es alguien que necesita un corte de pelo
GH -No. Lo que representas para ellos, es libertad.
Billy -¿Qué tiene de malo ser libre? De eso se trata todo.
GH -¡Oh si…! Así es. De eso se trata todo. Pero hablar de ello y serlo…son dos cosas distintas. Quiero decir, es muy difícil ser libre…cuando te compran y venden en el mercado. Porque, no vayas a decirle a nadie que no es libre porque son capaces de matarte o lastimarte para probarte que si lo son. ¡Oh sí!. Te hablaran y te hablaran de libertad individual. Pero si ven a un individuo libre, se asustan.
Billy -Pero no salen corriendo asustados.
GH -No. Se vuelven peligrosos.

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