jueves, 1 de febrero de 2018

¡GRACIAS!


viernes, 29 de septiembre de 2017

vínculos indescifrables

…ciertos grupos de corrientes pulsantes salen del cerebro para llegar a ciertos músculos del brazo. Como consecuencia de este estímulo, el brazo acciona una mano vacilante y temblorosa que representa un emocionado adiós de despedida para una larga y dolorosa separación. Simultáneamente observamos cómo corrientes pulsantes producen cierta secreción glandular que deja al pobre ojo triste velado por las lágrimas. Pero en ningún momento de este trayecto (…) encontraremos la personalidad, ni la honda pena, ni la preocupación que inunda el alma.

                                                                                                              E. Schöridinger

jueves, 29 de junio de 2017

Pequeñez

Es cosa tan pequeña nuestro llanto;
son tan pequeña cosa los suspiros...
Sin embargo, por cosas tan pequeñas
vosotros y nosotras nos morimos.


                                                                                                                        Emily Dickinson

miércoles, 21 de junio de 2017


miércoles, 24 de mayo de 2017

Miradas

Hay tantos pobres que ya no se notan

jueves, 22 de septiembre de 2016

El hombre levanta su maravilloso edificio para protegerse del caos, y este enorme parasol lo va dejando cada vez más pálido y sofocado. Entonces llega un poeta, enemigo de la convención, y hace un agujero en la sombrilla, y ¡epa!, el caos se asoma por ahí como una visión: el agujero es una ventana al sol. Pero después de un momento, acostumbrado ya a esa visión, y descontento con ese asomo de caos, el hombre común y corriente pintarrajea un simulacro de la ventana abierta al caos y utiliza esa tela para parchear la sombrilla. Es decir: se acostumbra a la visión y esta se vuelve parte de la decoración de su casa.


D. H. Lawrence 

martes, 13 de septiembre de 2016

"No te dejes vencer por nada extraño a tu espíritu; piensa en medio de los accidentes de la vida, que tienes dentro de tí una fuerza madre, algo fuerte e indestructible, como un eje diamantino,  alrededor del cual giran los hechos mezquinos que forman la trama del diario vivir; y sean cuales fueran los sucesos que sobre tí caigan, sean de los que llamamos prósperos, o de los que llamamos adversos, o de los que parecen envilecernos con su contacto, mantente de tal modo firme y erguido, que al menos se pueda decir siempre de ti que eres un hombre.»

Séneca

miércoles, 24 de agosto de 2016